martes, 5 de febrero de 2008

Objetivo Ícaro

El Vizconde Narciso de Hedoné ha convocado un torneo, este blog nace con la intención de presentarme al denominado "Torneo Ícaro", entrando a formar parte del mundo situado al otro lado del espejo. De esta forma he escogido el nombre del blog, en la mitología griega, Ícaro fue encarcelado en una torre de Creta por el rey de la isla, Minos.

Junto a mi parte interna más sumisa inicio hoy un camino y proyecto, con el objetivo de llegar más lejos en mi entrega. El mito de Ícaro aborda el deseo del hombre de ir siempre más lejos, aún a riesgo de tener que encontrarse cara a cara con su condición de simple ser humano, camino que inicio con el objetivo de lograr el premio y el castigo a la vez. ¿Hasta donde de lejos llegaré en el mundo del sm?

Recordando el mito, os lo dejo a continuación:

"Encerrado junto Dédalo se puso a trabajar para fabricar alas para él y su joven hijo Ícaro. Enlazó plumas entre sí empezando por las más pequeñas y añadiendo otras cada vez más largas, para formar así una superficie mayor. Aseguró las más grandes con hilo y las más pequeñas con cera, y le dio al conjunto la suave curvatura de las alas de un pájaro. Ícaro, su hijo, observaba a su padre y a veces corría a recoger del suelo las plumas que el viento se había llevado, y tomando cera la trabajaba con su dedos, entorpeciendo con sus juegos la labor de su padre.

Cuando al fin terminó el trabajo, Dédalo batió sus alas y se halló subiendo y suspendido en el aire. Equipó entonces a su hijo de la misma manera, y le enseñó cómo volar. Cuando ambos estuvieron preparados para volar, Dédalo advirtió a Ícaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar. Entonces padre e hijo echaron a volar.

Pasaron Samos, Delos y Lebintos, y entonces el muchacho comenzó a ascender como si quisiese llegar al paraíso. El ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las plumas y éstas se despegaron. Ícaro agitó sus brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar. Su padre lloró y lamentando amargamente sus artes, llamó a la tierra cercana al lugar del mar en el que Ícaro había caído Icaria en su memoria. Dédalo llegó sano y salvo a Sicilia bajo el cuidado del rey Cócalo, donde construyó un templo a Apolo en el que colgó sus alas como ofrenda al dios."

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